lunes, 27 de junio de 2016

España, dos veces eliminada.

Derrota española. Hemos estado esperando todo este tiempo para volver a ver un partido nuestro, y hemos estado superando obstáculos hasta la noche pasada pero todo para nada, hemos caído y además merecidamente; pues nos han vapuleado. No, no hablo del partido de la Eurocopa, hablo de las elecciones ocurridas ayer, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Ayer sí que salió perdiendo España, no hoy. Aunque a algunos os vea más dolidos por el resultado obtenido hoy frente a Italia que ayer frente al Partido “Popular”. Pero a pesar de que es una clara derrota, muchos lo celebran como una victoria. Es curioso.
Los sociolistos-ay, este corrector…- ayer celebraban los resultados como si hubieran quedado primeros, como si ellos por sí solos pudieran formar gobierno. Ellos están más pendientes del “sorpasso no, sorpresa” que de los 137 escaños del PP. Veo tanta felicidad y tanto jolgorio que pareciera que han conseguido mayoría absoluta, pero resulta que no. Que han obtenido los peores resultados de su historia. ¿El verdadero enemigo el PP? No me hagáis reír... No hay más que verlos manifestándose por las redes sociales con chistes y la más completa felicidad, cuando la realidad es que el Partido Popular le ha vuelto a ganar y ellos han sido derrotados una vez más para el mal del país.
Los de Ciudagramos(voy a tener que buscarme un corrector nuevo) deseando pactar con el PP de Mariano Rajoy cuando aseguraron que ellos jamás formarían gobierno con Rajoy. Qué raro, Albert Rivera tragándose sus propias palabras. Ellos también estaban contentos por la caída de Unidos Podemos, y eso que un día de estos hasta ERC los va a pillar en escaños… Los que más ganas tienen de mandar y los que menos escaños consiguen... En fin.
Al final las únicas reacciones normales van a ser la de Podríamos(porque lo de Podemos ya va quedando lejos) entristecidos por la victoria del verdadero enemigo que no es otro que el Partido de la Púnica(o PP) y su decaída debida al “voto moderado” que no es otro que el del miedo al cambio. Que vale mejor malo conocido que por conocer. Pues ahí lo tenéis, a punto de gobernar. ¿Conociendo al “malo” le damos cuatro año más? No lo conoceremos tan bien o no nos importará el futuro. Dentro de unos meses nos quejaremos, que es lo mejor que sabemos hacer, pero ir a votar en su contra no, no vaya a ser que le “echemos huevos”(como le pedíamos hoy a “la roja”) y nos importe lo que nos pueda pasar fuera del fútbol.
Seguid vitoreando y riéndoos, aprovechad ahora que podéis, que en los próximos cuatro años lo mismo hasta eso nos recortan. Enhorabuena a Italia por el pase a Cuartos y al PP por su victoria en las urnas. Ambas de azul han eliminado a España, cada una a su manera.

viernes, 17 de junio de 2016

Déjame ser libre.

“Yo a tu edad…” *añádele una actividad estúpida en la que este tipo de ser a tu edad hacía mejor que tú cien veces.* ¿Cuántas veces hemos escuchado esto? ¿Cuántas veces nos hemos sentido menores a esa persona simplemente porque es mayor que nosotr@s en edad? O el típico “Tú… ¿Cómo te llamabas?-aquí pretende hacer ver que tu nombre e identidad son irrelevantes, el/la importante es él/ella- yo cuando tenía tu edad estudiaba, trabajaba, le traía el sueldo a mis padres…” Y cuando tú le intentas explicar que apenas tienes edad para trabajar y los tiempos que corren son mucho más difíciles ahora,  ya ha sacado otro tema diferente en el que claramente refleja que es superior a ti y él ha vivido mil vidas mientras tú estás tirado en el sofá “sin hacer nada”.  Sí, hablo de lo que aquí en España se llama ‘cuñadismo’.

Estas personas no sólo son fantoches que te cuentan milongas para parecer importantes y que llevan toda la vida siéndolo, no. Él/Ella te va a hacer ver, más bien obligar, a que te des cuenta de que su partido político es el correcto, su ideología es la correcta, su forma de tratar a la mujer es la correcta y su política en la que “todos esos sudacas tienen que irse de aquí, nos roban el trabajo a los españoles” también es correctísima. Ya basta de lavarnos la mente con tus pensamientos, forma de ver los temas sociales actuales o “lo que realmente es importante"-que es lo que él/ella diga-. Ya basta de manipular personas para tu beneficio. Dejadnos a los jóvenes, que aunque a ti te parezca una locura, tenemos el país en nuestras manos y podemos decidir perfectamente qué partido se ciñe más a nuestra forma de pensar, también podemos decidir si nos gustan las mujeres o los hombres y no por eso somos “maricones”, y también podemos estar en contra del racismo sin ser negros. Si vas a concienciar a alguien, que sea diciéndole que es libre de pensar como quiera, que los jóvenes también sabemos pensar, y nuestro pensamiento no es menos válido por tener 20, 30 o 40 años menos que tú. Por mucho que te duela, querida “persona superior” en los jóvenes descansa el peso de la revolución, del futuro del país y por supuesto del nuestro propio. Ah, y de tu futuro también. Se me olvidaba que yo a tu edad no dejaré de luchar por mi ideología y no tendré que inculcársela a otr@ para que la lleve a cabo por mí.

martes, 31 de mayo de 2016

Ni bueno, ni malo.

Seguramente hayas oído hablar del bien y del mal cientos de veces, ¿pero sabes lo que es el bien y lo que es el mal? Obviamente pensarás “pues pedazo de subnormal, el bien es algo que te beneficia y el mal algo que te perjudica.” Ya. Pero, ¿realmente el “bien”, o lo que nos dicen que es bueno, es lo correcto y lo que nos dicen que es malo, es un error? Ahora ya no lo tienes tan claro. Normal, nunca te has parado a pensar que si una norma que nos prohíbe algo realmente nos perjudica, como es una norma y ahí está, es mala y fin del caso. Y no te culpo a ti, la culpa es de otros que nos tienen la mente reconcomida a su favor.

Principalmente, desde bebés nos lo hacen. ¿O no nos decía nuestro/a madre/padre que no estaba bien llorar, meternos cosas en la boca y múltiples cosas más? Cuando llorar, hoy día has podido darte cuenta de que es el mejor método de desahogo que puede existir, aunque la sociedad nos presione y nos diga “no llores, es de cobardes.” ¿Y que mentir está mal, que siempre hay que decir la verdad? ¿Cuántas veces nos lo han dicho? Sin embargo, ellos no dudaban en mentir si podían conseguir un beneficio a causa de esa mentira piadosa. Luego llegas al colegio, y empieza el suceso de “no hagas esto, tienes que hacerlo así, sino está mal.” ¿Y por qué está mal salirte de la línea, profesor? Pues porque él/ella lo decía, y no hay más que hablar. Y no intentes cuestionarle su método, porque su método es infalible y si la gente suspende, es porque no lo hacen como ellos piensan que está bien.

Todo esto es falso, no existe un método correcto y un método erróneo. Existe TU método. Y ese es el único método correcto. No habrá libertad mientras hayan normas para todo, ni crearemos genios ni inventores, ni revolucionarios si todo es de una sola manera y lo contrario está mal. Estamos negando el progreso, y creando borregos en la sociedad, que después gobernarán nuestro país, llevarán nuestra cuenta bancaria y seguiremos en las mismas.
El bien y el mal no existen, están las cosas que te benefician a ti, pero si algo te beneficia está perjudicando a alguien, por eso si le atribuimos los adverbios “bien” y “mal”, para ti ese algo es bueno, pero para otra persona es malo. Lo que pasa que cuando tú te beneficias de algo y perjudicas a alguien, casualmente perjudicas al poder normalmente. Y ahí es donde empieza todo. Si ellos se ven perjudicados, tienen que crear un sistema. ¿Qué sistema? Uno que llevamos inculcado subliminalmente. Haz caso, porque sino suspendes. Haz caso, porque sino te ponemos una multa. Hazlo así, o vas a la cárcel. Y ese sistema, si sigues el patrón de “lo bueno” y “lo malo” les beneficia a ellos y te perjudica a ti, o sea, es bueno para ellos y malo para ti.

En resumen, no dejes que te obstruyan la mente, ten convicción en ti mismo, y esa será la única manera de conseguir logros, porque si sigues su patrón, acabarás siendo como ellos quieren que seas y no tendrás libertad ni personalidad propia ni derecho sobre tus propias actos. Ni bien, ni mal. Ni malo, ni bueno

viernes, 27 de mayo de 2016

Desenmascárame.

Por suerte o por desgracia estás leyendo esto. Me temo que más bien por casualidad, pero el caso es, que al fin y al cabo aquí estás, frente a una pantalla leyendo un texto que bien podría estar escrito por el más inspirado Shakespeare o el más ordinario poligonero. Quizá con los mismos ideales que el Manifiesto Comunista de Karl Marx o el Mein Kampf de Hitler. Puede que piense que las mujeres son un objeto, un recipiente que guarda durante 9 meses al próximo heredero de mi apellido, o que piense que su libertad de la sociedad machista en la que vivimos, es lo primordial para subsistir todos entre iguales. Quizá, querido lector, piense que los homosexuales, bisexuales o transexuales, son unos enfermos que les mueve el vicio y rechazan lo natural, que es ser heterosexual, o que piense que el amor no entiende de sexos, géneros ni de nada. Podría también ser que pensara que las Iglesias son sagradas y salvan la vida de muchos necesitados, o directamente, que estarían mejor ardiendo. Esto es de las cosas más interesantes de la lectura, el lector no se presentará diciéndote sus ideales, sus pensamientos más profundos sobre las cosas esenciales de la vida. Las tendrás que ir descubriendo tú cuando él las vaya desvelando-si lo hace-, y eso, querido lector, es un tesoro que se va abriendo poco a poco hasta que el cofre se revela y encuentras todo el oro-ojalá- o, desgraciadamente, te encontrarás un baúl lleno de escombros mugrientos que apestan a polvo. Que aproveche.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Ángeles revolucionarios.

El ángel caído. Ese ser que le plantó cara a los mandatos, a las órdenes y a las obligaciones que le impartía su señor. Aquél que se rebeló. Ese ser maldito por desobediencia y por no querer hacer las cosas como las exige el sistema. El ser al que admiro, ya que hoy en día, sobra mucha charlatanería y falta mucho valor para hacer las cosas como un ángel caído las haría.

Al ángel caído lo desterraron del paraíso, pero cayó en este mundo lleno de malas obras. ¿Por qué? Porque Dios, su superior, quería castigarlo duramente, y si lo mandaba al infierno, no sufriría tanto como aquí. Porque si nos paramos a diferenciar, la zona subterránea de la tierra es el paraíso comparado con la zona que está justo encima suya.

Al ángel caído nunca le temblaron las manos, porque estaba seguro de lo que quería, de lo que no deseaba hacer, y es que él no era una marioneta, por lo tanto, él tenía libertad de hacer las cosas como él las creía convenientes. Cosa que en la época actual es imposible. Tranquilos, nadie os va a desterrar de aquí, todos sois tan políticamente correctos que nadie va a necesitar echaros fuera. Nadie os va a sacar de aquí, ya que no molestáis. Pero si no molestáis, algo estáis haciendo mal. Salid ahí fuera y reclamad lo que es vuestro, lo que vuestros superiores, al igual que a los ángeles caídos su Dios, os quieren arrebatar: vuestra libertad. Eso que ya no queda, porque nadie lo busca o porque nadie lo quiere, o porque nadie tiene la suficiente valentía de reclamar.

Admiro a los ángeles caídos por eso, por ser la revolución, por rebelarse contra el máximo poder si es necesario. Los admiro porque tuvieron los cojones que faltan aquí.


miércoles, 14 de agosto de 2013

La música es vida.

"Una canción llega más hondo que una bala y cuantas más voces dispara, más se acerca el grito al cielo" dijo algún poeta gaditano. Y qué razón lleva. Y es que, si no fuera por la música, la lista de los suicidados engordaría más de lo que nos podemos imaginar, y en esa lista estaría escrito el nombre de la persona que escribe este texto.

Una canción es el alma del que la escribe, el corazón del que la canta y la vida del que la toca. Bendita sea esa canción que entra por el oído de esa manera que en cinco segundos ya te ha encandilado. Bendito el cantante que hace que el vello se levante en décimas de segundos. Una canción es mucho más que tres o cinco minutos de música. Una canción es mucho más que eso.

Piensa en tu cantante o grupo preferido, ¿cuántas veces al día deseas ir a un concierto suyo o verle o hablarle? Piensa en tu canción preferida, ¿cuántas veces al día la escuchas? ¿Cuántas veces la habrás tarareado casi sin querer? La música no es que forme parte de nuestras vidas, sino que es nuestra vida. Al menos la mía.

Una canción de verdad entra por tus oídos, recorre tu piel poniéndotela de gallina y llega a tu corazón, lo conquista y te lo parte a trozos. Pero eso no lo hace cualquier canción, eso lo hace LA canción. Tu canción. La que compartes con tu pareja. Esa en la que estás pensando ahora mismo.

Ya sea David Guetta o Lady Gaga, Katy Perry o Rihanna, Madonna o Eminem. Ya sea dance, música electrónica, rap, rock, pop, pop-rock, flamenco, jazz, reggae, soul, country, gospell, un opening de un anime japonés, ópera, carnavales de Cádiz.... Toda la música en su plenitud, toda vale, toda es enorme, todos los estilos, todas y cada uno de las partículas que la componen.

Y cuando llega algún lumbreras y dice "lo que tú escuchas no es música", no debería tener la suerte de llevarse unos cascos a los oídos, porque no respeta que la música es universal y hay gustos para todos. El que no respete el gusto de los demás que luego no quiera que respetemos los suyos.



En definitiva, que Nach lo sabe explicar mejor que yo:




martes, 6 de agosto de 2013

Olvídate.

¿Cuántas veces te has visto en un aprieto entre el quiero y el no puedo? ¿Cuántas veces has suspirado por falta de libertad y por sobras de problemas? ¿Cuántas veces? Pues va siendo hora de que todo, tanto lo malo como lo bueno, lo olvides. Al menos por unos minutos. Te sentirás una persona libre y más decidida cuando acabes de leer este texto.

Olvídate de los odios, no llevan a nada bueno. Olvídate de la persona que te gusta y no te corresponde o de la persona que te haga sufrir, en definitiva, olvida los amores, no valen nada. Olvídate de los exámenes, aunque solo sea por un momento. Olvida los recuerdos de tu vida que tan solo rememorándolos te echas a llorar, no derrames lágrimas por nada ni nadie nunca más. Olvídate de tu mala suerte, desde hoy tu lema será "todo saldrá bien". Olvídate de que vives con más gente y echa a correr sin dirección, ve por la calle cantando a gritos tu canción preferida sin temor a que te escuchen. Olvídate de lo malo que se avecina, el futuro ya llegará y el pasado, ya pasó. Vive el presente que es lo único que te salva.

Llora solo cuando lo necesites y vayas a explotar, entonces ese llanto te reconfortará y te hará más fuerte. Ríe siempre que tengas la oportunidad, y si no la tienes, invéntatela. Corre mientras tus piernas te respondan, sin parar, canta mientras no se hunda tu voz, baila hasta que tus pies sangren. Vive la vida y olvídate de todo por un momento. Sé tú mismo, no la persona que quieren que seas. Olvídate de todos y cada uno de tus problemas. Olvídate de que existe el mundo. Olvídate de la palabra olvidar. Olvida, al fin y al cabo.