viernes, 22 de julio de 2016

Capítulo II: Entierro.


Después de declarar ante la policía, Shane y Tony, totalmente desamparados volvían a casa de Shane con la mirada turbia y la preocupación de contarle a Brenda lo sucedido de la mejor forma posible, pero cuando los vio llegar cubiertos de sangre, sin el coche y sin Chad, no hicieron falta explicaciones.

—Lo sentimos mucho Brenda, pero...
—Déjala, Shane, de nada sirve lo que le digas ahora-dijo Bárbara cortando a Shane mientras consolaba a Brenda, quien lloraba en su hombro- ven, vayamos a por una tila al bar de la esquina.
—Esos hijos de puta van a pagar por lo que han hecho.
—¿A qué te refieres con "pagar", Tony? ¿Dejarás a la policía este caso, verdad?
—Shane, ¿es que en estos cinco años se te han olvidado nuestros juramentos?
—"Quien toque a mis hermanos, les cortaremos las manos", ¿no te parece muy infantil?
—Aunque la frase lo sea, lo que quiere decir es lo importante. No me puedo creer que se hayan cargado a Chad y estemos discutiendo si nos vengaremos, en lugar de decidir con qué arma lo haremos.
—Tony, en el momento en el que murió Brodus nos quedamos sin jefe, y sin jefe no vamos a tomar ninguna decisión como grupo.
—Estoy con Tony, Shane. Esos vándalos no van a parar-apareció Bob.
—¿Bob? Creí que te fuiste, ¿qué haces aquí?
—Cuando llegué mi casa estaba ardiendo, esta calle me coge de camino hacia el hotel y cuando vi humo cerca de la tuya me acerqué. Me he encontrado con Bárbara y Brenda de camino y me lo han contado todo. ¿Cómo ha sido? ¿Por qué lloraba Brenda?
—Pues... Robaron el coche de Chad cuatro tipos vestidos de arriba a abajo de negro, y hubo un tiroteo y entonces...
—No puede ser... No es cierto...
—No pudimos hacer nada, lo apuntaron con un rifle directamente a la cabeza mientras nos distrajeron y...
Bob cerró el puño apretándoselo contra las uñas hasta que sangró de la misma rabia.
Al día siguiente, era el entierro de Chad, y allí estaban Shane, Tony, Bob, Brenda y Bárbara además de la familia y el resto de amigos y conocidos de Bob. El entierro fue a plena luz del día en la parte trasera del cementerio, junto a la carretera. Era un prado de un verde precioso, tanto que ni parecía un cementerio.
—Esto no puede quedarse así, te pongas como te pongas, Shane.
—No creo que sea el momento más idóneo para discutir esto-le respondió a Tony casi sin mover la boca, para que no pareciera que hablaban- y ya sabes que sin un jefe ni una estrategia no pienso dejar que hagáis nada, ni yo tampoco moveré un dedo. No éramos unos delincuentes cualesquiera.
—Por supuesto que no lo éramos. Lideramos esta ciudad por mucho tiempo, tanto en atracos, como en tiroteos, como en todos los ámbitos. Pero siempre con clase.
—Eso siempre. Por eso no pienso mover un dedo sin un líder.
De repente, tres coches alargados y negros llegaron a los alrededores del cementerio, y Bob los vio. Empezaron a bajar hombres vestidos de negro, tal y como Shane y Tony se los describió. Bob tenía la espina clavada de haber perdido a su amigo y posiblemente por su culpa, ya que los abandonó esa misma noche.
—De acuerdo, Shane, respeto tu opinión. Te nombro nuevo líder del grupo.
Dicho esto, Bob salió disparado hacia los tres coches sacándose dos fusiles de asalto que llevaba bajo la gabardina, y cuando se puso a tiro, se lanzó en plancha y como si el tiempo se detuviera, comenzó a matar a todos los hombres vestidos de negro de los tres coches uno por uno.
La gente que estaba presente en el entierro empezó a correr enloquecida tras lo visto, y entre todo el barullo, Tony y Shane se pusieron a cubierto ante la llegada de más coches.
—¡Toma esto, Tony, en tus manos es oro!-dijo Bob lanzándole su fusil a Tony, que era quien mejor manejaba las armas y tenía más experiencia en tiroteos.
Shane con su pistola de cañón largo y Tony con un fusil de asalto al igual que Bob continuaron borrando a gente de la organización que mataron a Chad. Tras eliminar a más de 30, apareció un último coche, que tras derrapar de manera bastante peligrosa, disparó mientras tanto un total de tres balas. Shane se dañó el hombro, Tony la pierna izquierda y Bob la rodilla derecha.
—¿Solo tres disparos de esa persona y nos ha dado a todos?-preguntó indignado Tony.
El coche prosiguió dando vueltas impredecibles alrededor del cementerio sin abandonar la carretera, lo que hacía aún más difícil encontrar un ángulo para acertar en él.
—¿Qué hacemos, Shane?
—Bob, levantate en cuanto vuelvan a disparar, simula que te han dado y cuando caigas al suelo, ve arrastrándote hasta el lado norte, entonces Tony y yo saldremos lo más rápido posible cuando crean que te han dado hacia la parte sur. Una vez allí, empiezas a disparar, ellos se sorprenderán e irán hacia ti, en cuanto giren, Tony y yo empezaremos a dispararles a las ruedas, a esa velocidad, se chocarán y será nuestro momento.
—No me gusta nada tu plan, Shane, he de decirlo.
—Ni a mí, es muy arriesgado, pero no tenemos nada mejor.
—Todo saldrá bien, ya veréis.
Entonces, Bob se levantó en la nueva oleada de disparos, y con suerte simuló que le habían dado sin recibir ningún disparo, entonces Tony y Shane empezaron a correr lo más rápido que pudieron, poniéndose a cubierto cuando los disparos se les acercaban, y Bob iba hacia la otra punta a rastras. Una vez estaban todos en sus puestos, Bob empezó a disparar, les dio varios disparos en la carrocería, y fue entonces cuando el coche cambió de sentido y fue hacia Bob, quien se cubrió para dejarles a Shane y a Tony todo el trabajo hecho. El coche efectivamente, se chocó contra la fachada de un edificio tras haberle pinchado las ruedas a disparos.
—¡Bajad del coche ahora mismo con las manos en la cabeza!-dijo Shane.
—Mejor que seáis vosotros quienes soltéis las armas y pongáis las manos donde pueda verlas.
Apareció detrás de los tres amigos otro hombre vestido de negro, que resultaba ser el que lideraba el grupo que robó el coche de Chad y lo mataron posteriormente.
—¿Con que eres tú? Esta vez no te saldrás con la tuya-dijo Tony resentido por la muerte de su amigo Chad.
—¿Y tú vas a impedirlo? No me hagas reír y ve soltando tu arma, estáis rodeados.
—Esta vez no tienes a tus amiguitos para que te ayuden, y estos de aquí en cuanto bajen del coche los mataremos. No estamos tan rodeados.
Entonces apuntó a Tony y disparó, pero Shane lo salvó a tiempo empujándolo y disparando al corazón al de negro. Cayó dos pasos atrás desangrado. Tras esto, Shane, apuntando al coche dijo:
—Salid ahora mismo, os habéis quedado sin jefe, ya no trabajáis para nadie.
—Salió una sola mujer del coche con unos pantalones negros ajustados, una camisa y una chaqueta y un sombrero del mismo color. Era rubia, alta y bastante imponente. Shane, Tony y Bob estaban atónitos por cómo una sola persona pudo haberles puesto contra las cuerdas mientras conducía y disparaba.
—¿I...Ibas sola?
—¿Te sorprende? Me sobro y me basto sola, a los otros inútiles los he traído para adornar mi llegada un poco más. ¿Y a qué jefe decís que habéis matado? Porque me veo de una pieza.
—Creía que por sus habilidades y liderazgo, ese capullo era el jefe de vuestra banda.
—No me hagas reír... ¿Por sus habilidades? ¡Pero si no vale para nada! Tan sólo mandaba en su sector de la banda. Dividí esta banda en varios sectores porque se había vuelto demasiado grande en los últimos años, ya que somos la única banda que queda hoy día, las demás las hemos aniquilado. A vosotros os pensaba dejar con vida, pero como veo que estáis de vuelta, seréis los siguientes.
—¿Qué te hace pensar que vas a poder contra tres también armados?
—Eso no durará mucho tiempo.
En un solo impulso se puso delante de Shane y de una patada a su pistola lo desarmó, y de otra lo tumbó. Bob saltó para atraparla, pero ella se apartó y le pegó un puñetazo en la nuca, dejándolo semi-inconsciente.
—Solo quedas tú, pero me temo que tampoco vas a durar mucho, así que nos veremos otro día, ¿no?
Tiró una granada de humo al suelo y cuando el humo se disipó, se había esfumado dejando una nota en el suelo: "la próxima vez no seré tan blanda. PD: si le tenéis algún aprecio a los Grandes Almacenes del centro, en vuestro lugar me pasaría por allí este miércoles a las 21:30. Rose."

lunes, 18 de julio de 2016

Capítulo I: Reunión.


—Bárbara, ¿estarás aquí mañana para la cena que tendré con mis antiguos amigos y compañeros de trabajo?
—¿Por fin conoceré a tus famosos amigos de toda la vida? La verdad que no entiendo cómo siendo tan buenos amigos os habéis podido llevar 5 años sin veros...
—Ya... Las cosas son difíciles. Desde la muerte de Brodus todo se torció, todo iba tan bien... Pero bueno, mañana al fin nos volveremos a ver después de tanto tiempo...
—¿No irás a llorar, verdad, Shane? -dijo con una media sonrisa en la cara, a la que Shane le respondió con una mirada molesta-

Shane era un hombre de tez blanca, pelo negro y ojos marrones, medía aproximadamente 1'80 y a sus 40 años no estaba en mala forma, a pesar de haber dejado el ejercicio. Bárbara era esbelta, tenía el pelo largo y rubio, el cual le llegaba a la cintura, ojos verdes y 1'75, y siempre iba reluciente. Era muy presumida, y era lo único que hacía que Shane siguiera con ganas de sonreír después de la muerte de su amigo Brodus, quien murió dos meses antes de que la pareja se conociera.

Llegó la noche siguiente, Shane se estaba anudando la corbata mientras veía a Bárbara poniéndose los zapatos por el espejo.
—¿Crees que los demás también irán con sus parejas? A ver si va a ser una reunión de machitos y no voy a pintar mucho...
—Sabes de sobra que si mis amigos fueran machistas, no serían mis amigos. Pero sí, buena pregunta. Ni siquiera sé si tienen parejas.
—¿Pero qué clase de mejores amigos eráis? ¿Ni siquiera os habéis hecho una llamada en estos 5 años?
—Bueno, la verdad que... ¡Oh, el pollo! ¡Va a quemarse!-dijo bajando las escaleras hacia la cocina-

Al fin sonó el timbre y llegó en primer lugar el gigante Bob, que tuvo que agacharse un poco para entrar por la puerta. Shane sintió que estaba bastante desmejorado, "todos los músculos que tenía los ha convertido en grasa" llegó incluso a pensar. Él venía solo, pues no tenía pareja.

—¡Bob! No hay quien te reconozca amigo mío, cuánto te he echado de menos-lo abrazó, aunque Bob apenas posó sus brazos sobre los hombros de Shane- Esta es mi mujer, Bárbara. Estaba deseando de conocerte.
—Encantado de conocerla, y encantado de volver a verte, Shane-dijo en el mismo tono con el que se compra el pan-
—Te veo desanimado Bob... ¿Va todo bien?
—Todo bien, Shane. ¿Y los demás?-dijo antes de que sonara el timbre de nuevo-
—¿Será Tony o Chad?

Cuando Shane abrió la puerta se encontró a un corpulento y trajeado hombre de 1'85, más fornido de lo que Shane lo recordaba 5 años atrás.

—¡Guau! ¿Tony? ¡Espero que vengas en son de paz, sino saldría corriendo!
—Tan cachondo como siempre, Shane-dijo mientras se abrazaban y se palmeaban la espalda-
Tony era un hombre que a simple vista podía parecer atleta, era de tez negra y pelo castaño oscuro, al igual que su barba de una semana.
—¡Bob! ¿Qué es de ti, amigo mío?
—Déjalo, creo que se ha quedado mudo desde que no lo vemos-dijo Shane, a quien ponía de lo nervios la gente pasiva-
Antes de que Bob tuviera que responder, lo que no le habría gustado mucho, sonó el timbre por última vez y ya todos sabían quién era.
—¡Debe ser Chad, voy a abrirle! Iros sentando.

Entró Chad, a quien saludaron no con tanto entusiasmo, ya que fue el último en pertenecer a este grupo de amigos. Precisamente llegó el mismo año que Brodus murió. Él sí venía acompañado por su esposa, Branda. Pelirroja como Chad, lo que a Shane le hizo mucha gracia y demostró con varios chistes sobre ambos durante la noche. Una vez todos se reencontraron y comenzaron la cena, Bárbara preguntó algo que Shane no se imaginó que preguntaría.
—¿Bueno, chicos, vosotros habéis seguido en la sastrería o no fue mi marido el único que la dejó?
—¿Sastrería? Creí que montastéis un concesionario de coches-le respondió Brenda-
Ante la incómoda situación, a Shane y a Chad, cuyas historias no coincidieron, les palideció la cara, en cambio, a Bob se le escapó la única sonrisa de la noche ante la enorme confusión que hubo, en la que se vio obligado a intervenir Tony, que tranquilamente y como si de la mayor de las verdades se tratara explicó:
—Aún recuerdo cuando nos conocimos en aquella sastrería tan pestilente y oscura, nos llevamos trabajando allí cuatro años hasta que decidimos montar aquel comercio por nosotros mismos, donde conocimos a Chad, a quien contratamos más tarde. Qué grandes años, ¿eh, Bob?-preguntó al único que se encontraba en condiciones de seguir una mentira.-
—Sí, la verdad que se trabajaba mejor en la sastrería, pero no nos fue nada mal con los coches.
—¿Y cómo disteis ese cambio de hacer trajes a vender coches?-dijo Brenda, que al parecer se tragó por completo la historia de Tony, quien desde luego mostró grandes dotes de labia-
—Pues ya sabes... Entre nosotros había un apasionado de los coches...-dijo Shane-
—¿Oh sí? Pues el de Chad tiene un problemilla, a ver si puede echarle un ojo y...-Bob se levantó malhumorado de la mesa y fue a la cocina poniendo de excusa que quería salsa para el pollo-
—Lamentablemente, el apasionado de los coches era Brodus...
—¡Oh, lo siento mucho, no pretendía...!
—No pasa nada, Brenda-dijo Bob con una copa de vino en la mano-ya es agua pasada todo, no volveré a ver a mi mejor amigo desde la infancia, pero no es nada... Errores que comete la gente. Errores de novatos... Pero errores al fin y al cabo.
—¡Te he dicho miles de veces que los frenos no funcionaban, Bob!-dijo Chad dando un golpe en la mesa y levantándose-
—¡Ya basta!-dijo cabreado Tony- no hemos venido a casa de Shane y Bárbara a tener otra de vuestras estúpidas peleas. La muerte de Brodus fue un maldito accidente, no hay más, y no es momento de discutirlo 5 años después de su muerte.
—Claro, hoy hace 5 años, ya que Shane no podía haber elegido un día mejor para celebrar... ¿Qué celebramos? ¿Que hace 5 años murió alguien a quien consideraba mi hermano por culpa de un mequetrefe que ni siquiera sabe pisar un freno?-dijo con tono sarcástico Bob-
—¡Se acabó! O nos relajamos y cambiamos de tema, o aquí acaba la cena.
—Estoy de acuerdo. Gracias por la invitación, un placer asistir. Bonita casa, Shane.
Bob salió indignado, pero era tan respetuoso y tranquilo que ni aún así fue capaz de dar un portazo ni dejó rastro de malos modales. La cena acabó, Shane llevó a Tony y a Chad a la puerta, pero cuando los estaba despidiendo vieron cómo el coche de Chad arrancaba y aceleró dejando atrás la casa de Shane. Sin explicarse la situación, Shane se montó en su coche reluciente y les dijo a Tony y a Chad que se montaran para perseguir a los ladrones.
Shane llevaba tan rápido el coche que consiguió alcanzar el coche robado, que empezó a acelerar más aún, como si estuvieran esperando tenerlos detrás. Llegaron hasta el muelle de la ciudad, donde pararon el coche. Shane salió del coche seguido de sus dos amigos, Tony se sacó una 9mm con silenciador del bolsillo interior de la chaqueta y apuntó al coche diciendo:
—¡Salid despacio del coche y no intentéis ninguna gilipollez u os vuelo la cabeza!
Empezaron a salir individuos del coche, en total cuatro. Todos trajeados, todos vestidos de negro, y uno de ellos con un sombrero que lucía bastante caro, quien dijo en tono sarcástico:
—Vaya, vaya, vaya. Si nos han perseguido los mayores ladrones, estafadores y asesinos de la historia. Qué honor. ¿Qué siente el ladrón cuando le roban?
—¿Qué coño buscáis, imbéciles? ¿Dinero? ¿Una paliza?-dijo Chad, quien sentía ira tras haber sido robado-
—¿Dinero? Si buscase dinero no robaría una chatarra como esta, a la que tú llamas coche. Lo que busco es mucho más que el dinero. Busco que sintáis lo que os habéis dedicado a repartir en la última década. Ahora sabéis lo que es ser atacados y robados.
—¿Atacados? Solo nos has robado un coche que nos va a ser devuelto en cuanto te dejes de palabrerías-dijo Shane-
—¿Tan seguro estás?-dijo el que parecía el jefe de la pandilla de ladrones-
Sonó el teléfono de Shane, era su mujer.
—Ahora no, Bárbara, estamos...
—¡Shane! ¡La casa... La casa está ardiendo!-dijo con la voz entrecortada Bárbara-
—¡¿Cómo dices?!
—Bien, como iba diciendo ya sabéis lo que es ser robado y atacado. Solo queda otro punto, precisamente por el que estoy hoy aquí. Sí, vengo por venganza. En nuestra banda falta un miembro muy importante, nuestro antiguo jefe además de mi hermano... Murió en aquel maldito tiroteo que tuvisteis la última noche que se os vio el pelo.
—¿En el tiroteo entre las tres bandas de la ciudad?-preguntó Tony-
—Efectivamente. Concretamente tu amiguito, el del pelo rojo fue quien se encargó de matarlo. Por eso robamos su coche. Aunque poco te va a importar cuando tengas el pecho cubierto de plomo.
—Robáis el coche de Chad, quemáis mi casa y ahora amenazáis a Chad... Estáis muertos-dijo Shane sacando una pistola de la guantera del coche y apuntándoles-
—Puedes intentarlo, claro. Pero creo que a vuestra antigua banda le faltaba usar más estrategias y menos actos salvajes.

El jefe de la banda apuntó con su pistola a un bidón que estaba encima de los tres amigos con una precisión increíble, salieron corriendo pero cuando se dieron cuenta, empezó a caer gasolina para su sorpresa, pues esperaban que les cayera encima aquél monstruo de acero. Pero fue demasiado tarde para reaccionar, uno de los hombres de negro disparó a Chad en plena cabeza con un rifle en tan sólo un segundo, y su jefe disparó al rastro de gasolina seguidamente.
—¡No os preocupéis, pronto os reuniréis con vuestro amigo, la venganza será completa!-dijo mientras se montaban en el coche robado de Chad y salían a toda velocidad de la zona del crimen-
Una noche totalmente nublada por el pasado, por el dolor y la rabia para Shane y para Tony, quienes lloraban desgarrándose la garganta sobre el cuerpo de Chad, a la luz que proporcionaba el coche en llamas de Shane. Ambulancias y coches terminaron de dibujar la escena, aunque nada cambiaron; Chad había muerto.

lunes, 27 de junio de 2016

España, dos veces eliminada.

Derrota española. Hemos estado esperando todo este tiempo para volver a ver un partido nuestro, y hemos estado superando obstáculos hasta la noche pasada pero todo para nada, hemos caído y además merecidamente; pues nos han vapuleado. No, no hablo del partido de la Eurocopa, hablo de las elecciones ocurridas ayer, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Ayer sí que salió perdiendo España, no hoy. Aunque a algunos os vea más dolidos por el resultado obtenido hoy frente a Italia que ayer frente al Partido “Popular”. Pero a pesar de que es una clara derrota, muchos lo celebran como una victoria. Es curioso.
Los sociolistos-ay, este corrector…- ayer celebraban los resultados como si hubieran quedado primeros, como si ellos por sí solos pudieran formar gobierno. Ellos están más pendientes del “sorpasso no, sorpresa” que de los 137 escaños del PP. Veo tanta felicidad y tanto jolgorio que pareciera que han conseguido mayoría absoluta, pero resulta que no. Que han obtenido los peores resultados de su historia. ¿El verdadero enemigo el PP? No me hagáis reír... No hay más que verlos manifestándose por las redes sociales con chistes y la más completa felicidad, cuando la realidad es que el Partido Popular le ha vuelto a ganar y ellos han sido derrotados una vez más para el mal del país.
Los de Ciudagramos(voy a tener que buscarme un corrector nuevo) deseando pactar con el PP de Mariano Rajoy cuando aseguraron que ellos jamás formarían gobierno con Rajoy. Qué raro, Albert Rivera tragándose sus propias palabras. Ellos también estaban contentos por la caída de Unidos Podemos, y eso que un día de estos hasta ERC los va a pillar en escaños… Los que más ganas tienen de mandar y los que menos escaños consiguen... En fin.
Al final las únicas reacciones normales van a ser la de Podríamos(porque lo de Podemos ya va quedando lejos) entristecidos por la victoria del verdadero enemigo que no es otro que el Partido de la Púnica(o PP) y su decaída debida al “voto moderado” que no es otro que el del miedo al cambio. Que vale mejor malo conocido que por conocer. Pues ahí lo tenéis, a punto de gobernar. ¿Conociendo al “malo” le damos cuatro año más? No lo conoceremos tan bien o no nos importará el futuro. Dentro de unos meses nos quejaremos, que es lo mejor que sabemos hacer, pero ir a votar en su contra no, no vaya a ser que le “echemos huevos”(como le pedíamos hoy a “la roja”) y nos importe lo que nos pueda pasar fuera del fútbol.
Seguid vitoreando y riéndoos, aprovechad ahora que podéis, que en los próximos cuatro años lo mismo hasta eso nos recortan. Enhorabuena a Italia por el pase a Cuartos y al PP por su victoria en las urnas. Ambas de azul han eliminado a España, cada una a su manera.

viernes, 17 de junio de 2016

Déjame ser libre.

“Yo a tu edad…” *añádele una actividad estúpida en la que este tipo de ser a tu edad hacía mejor que tú cien veces.* ¿Cuántas veces hemos escuchado esto? ¿Cuántas veces nos hemos sentido menores a esa persona simplemente porque es mayor que nosotr@s en edad? O el típico “Tú… ¿Cómo te llamabas?-aquí pretende hacer ver que tu nombre e identidad son irrelevantes, el/la importante es él/ella- yo cuando tenía tu edad estudiaba, trabajaba, le traía el sueldo a mis padres…” Y cuando tú le intentas explicar que apenas tienes edad para trabajar y los tiempos que corren son mucho más difíciles ahora,  ya ha sacado otro tema diferente en el que claramente refleja que es superior a ti y él ha vivido mil vidas mientras tú estás tirado en el sofá “sin hacer nada”.  Sí, hablo de lo que aquí en España se llama ‘cuñadismo’.

Estas personas no sólo son fantoches que te cuentan milongas para parecer importantes y que llevan toda la vida siéndolo, no. Él/Ella te va a hacer ver, más bien obligar, a que te des cuenta de que su partido político es el correcto, su ideología es la correcta, su forma de tratar a la mujer es la correcta y su política en la que “todos esos sudacas tienen que irse de aquí, nos roban el trabajo a los españoles” también es correctísima. Ya basta de lavarnos la mente con tus pensamientos, forma de ver los temas sociales actuales o “lo que realmente es importante"-que es lo que él/ella diga-. Ya basta de manipular personas para tu beneficio. Dejadnos a los jóvenes, que aunque a ti te parezca una locura, tenemos el país en nuestras manos y podemos decidir perfectamente qué partido se ciñe más a nuestra forma de pensar, también podemos decidir si nos gustan las mujeres o los hombres y no por eso somos “maricones”, y también podemos estar en contra del racismo sin ser negros. Si vas a concienciar a alguien, que sea diciéndole que es libre de pensar como quiera, que los jóvenes también sabemos pensar, y nuestro pensamiento no es menos válido por tener 20, 30 o 40 años menos que tú. Por mucho que te duela, querida “persona superior” en los jóvenes descansa el peso de la revolución, del futuro del país y por supuesto del nuestro propio. Ah, y de tu futuro también. Se me olvidaba que yo a tu edad no dejaré de luchar por mi ideología y no tendré que inculcársela a otr@ para que la lleve a cabo por mí.

martes, 31 de mayo de 2016

Ni bueno, ni malo.

Seguramente hayas oído hablar del bien y del mal cientos de veces, ¿pero sabes lo que es el bien y lo que es el mal? Obviamente pensarás “pues pedazo de subnormal, el bien es algo que te beneficia y el mal algo que te perjudica.” Ya. Pero, ¿realmente el “bien”, o lo que nos dicen que es bueno, es lo correcto y lo que nos dicen que es malo, es un error? Ahora ya no lo tienes tan claro. Normal, nunca te has parado a pensar que si una norma que nos prohíbe algo realmente nos perjudica, como es una norma y ahí está, es mala y fin del caso. Y no te culpo a ti, la culpa es de otros que nos tienen la mente reconcomida a su favor.

Principalmente, desde bebés nos lo hacen. ¿O no nos decía nuestro/a madre/padre que no estaba bien llorar, meternos cosas en la boca y múltiples cosas más? Cuando llorar, hoy día has podido darte cuenta de que es el mejor método de desahogo que puede existir, aunque la sociedad nos presione y nos diga “no llores, es de cobardes.” ¿Y que mentir está mal, que siempre hay que decir la verdad? ¿Cuántas veces nos lo han dicho? Sin embargo, ellos no dudaban en mentir si podían conseguir un beneficio a causa de esa mentira piadosa. Luego llegas al colegio, y empieza el suceso de “no hagas esto, tienes que hacerlo así, sino está mal.” ¿Y por qué está mal salirte de la línea, profesor? Pues porque él/ella lo decía, y no hay más que hablar. Y no intentes cuestionarle su método, porque su método es infalible y si la gente suspende, es porque no lo hacen como ellos piensan que está bien.

Todo esto es falso, no existe un método correcto y un método erróneo. Existe TU método. Y ese es el único método correcto. No habrá libertad mientras hayan normas para todo, ni crearemos genios ni inventores, ni revolucionarios si todo es de una sola manera y lo contrario está mal. Estamos negando el progreso, y creando borregos en la sociedad, que después gobernarán nuestro país, llevarán nuestra cuenta bancaria y seguiremos en las mismas.
El bien y el mal no existen, están las cosas que te benefician a ti, pero si algo te beneficia está perjudicando a alguien, por eso si le atribuimos los adverbios “bien” y “mal”, para ti ese algo es bueno, pero para otra persona es malo. Lo que pasa que cuando tú te beneficias de algo y perjudicas a alguien, casualmente perjudicas al poder normalmente. Y ahí es donde empieza todo. Si ellos se ven perjudicados, tienen que crear un sistema. ¿Qué sistema? Uno que llevamos inculcado subliminalmente. Haz caso, porque sino suspendes. Haz caso, porque sino te ponemos una multa. Hazlo así, o vas a la cárcel. Y ese sistema, si sigues el patrón de “lo bueno” y “lo malo” les beneficia a ellos y te perjudica a ti, o sea, es bueno para ellos y malo para ti.

En resumen, no dejes que te obstruyan la mente, ten convicción en ti mismo, y esa será la única manera de conseguir logros, porque si sigues su patrón, acabarás siendo como ellos quieren que seas y no tendrás libertad ni personalidad propia ni derecho sobre tus propias actos. Ni bien, ni mal. Ni malo, ni bueno

viernes, 27 de mayo de 2016

Desenmascárame.

Por suerte o por desgracia estás leyendo esto. Me temo que más bien por casualidad, pero el caso es, que al fin y al cabo aquí estás, frente a una pantalla leyendo un texto que bien podría estar escrito por el más inspirado Shakespeare o el más ordinario poligonero. Quizá con los mismos ideales que el Manifiesto Comunista de Karl Marx o el Mein Kampf de Hitler. Puede que piense que las mujeres son un objeto, un recipiente que guarda durante 9 meses al próximo heredero de mi apellido, o que piense que su libertad de la sociedad machista en la que vivimos, es lo primordial para subsistir todos entre iguales. Quizá, querido lector, piense que los homosexuales, bisexuales o transexuales, son unos enfermos que les mueve el vicio y rechazan lo natural, que es ser heterosexual, o que piense que el amor no entiende de sexos, géneros ni de nada. Podría también ser que pensara que las Iglesias son sagradas y salvan la vida de muchos necesitados, o directamente, que estarían mejor ardiendo. Esto es de las cosas más interesantes de la lectura, el lector no se presentará diciéndote sus ideales, sus pensamientos más profundos sobre las cosas esenciales de la vida. Las tendrás que ir descubriendo tú cuando él las vaya desvelando-si lo hace-, y eso, querido lector, es un tesoro que se va abriendo poco a poco hasta que el cofre se revela y encuentras todo el oro-ojalá- o, desgraciadamente, te encontrarás un baúl lleno de escombros mugrientos que apestan a polvo. Que aproveche.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Ángeles revolucionarios.

El ángel caído. Ese ser que le plantó cara a los mandatos, a las órdenes y a las obligaciones que le impartía su señor. Aquél que se rebeló. Ese ser maldito por desobediencia y por no querer hacer las cosas como las exige el sistema. El ser al que admiro, ya que hoy en día, sobra mucha charlatanería y falta mucho valor para hacer las cosas como un ángel caído las haría.

Al ángel caído lo desterraron del paraíso, pero cayó en este mundo lleno de malas obras. ¿Por qué? Porque Dios, su superior, quería castigarlo duramente, y si lo mandaba al infierno, no sufriría tanto como aquí. Porque si nos paramos a diferenciar, la zona subterránea de la tierra es el paraíso comparado con la zona que está justo encima suya.

Al ángel caído nunca le temblaron las manos, porque estaba seguro de lo que quería, de lo que no deseaba hacer, y es que él no era una marioneta, por lo tanto, él tenía libertad de hacer las cosas como él las creía convenientes. Cosa que en la época actual es imposible. Tranquilos, nadie os va a desterrar de aquí, todos sois tan políticamente correctos que nadie va a necesitar echaros fuera. Nadie os va a sacar de aquí, ya que no molestáis. Pero si no molestáis, algo estáis haciendo mal. Salid ahí fuera y reclamad lo que es vuestro, lo que vuestros superiores, al igual que a los ángeles caídos su Dios, os quieren arrebatar: vuestra libertad. Eso que ya no queda, porque nadie lo busca o porque nadie lo quiere, o porque nadie tiene la suficiente valentía de reclamar.

Admiro a los ángeles caídos por eso, por ser la revolución, por rebelarse contra el máximo poder si es necesario. Los admiro porque tuvieron los cojones que faltan aquí.